Era 1984, promediaba mis 20 años y cursaba Química Biológica Patológica, una de las materias que más expectativa nos generaba a los que habíamos elegido la Carrera de Bioquímica. Transcurría el primer año de la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín y teníamos la oportunidad de participar en la vida política universitaria. En el centro de estudiantes trabajábamos activamente en propuestas de lo más variadas, académicas, políticas y culturales. En ese contexto conocí a la Dra. Juana María Pasquini. A diferencia de lo que los alumnos estábamos acostumbrados, ella era auténtica e impredecible, nos daba clases de bioquímica, pero siempre había tiempo para poder debatir o dejar una opinión de temas importantes; era valiente para posicionarse políticamente en defensa de la democracia y de la excelencia académica; inteligente, como para mantener entusiasmados a sus alumnos y manejar altos estándares éticos y de calidad en su trabajo; solidaria con sus alumnos, en los exámenes escritos para que no sufriéramos la fobia que ella siempre dijo tener frente a las evaluaciones escritas. En la entrega de mi título, estaba en el estrado en su papel de Decana (1986 – 1990), y todos los flamantes graduados nos sentíamos afortunados de que ella presidiera la ceremonia y que la facultad podía ser distinta con ella al frente.
Casi 20 años después, terminé trabajando en su cátedra. En esa etapa conocí a Juana, la investigadora generadora de proyectos y colaboraciones, siempre dispuesta a ayudarme en mi desarrollo profesional. Tengo los mejores recuerdos del despacho que compartió con su marido, el Prof. Eduardo Soto, celebrando los subsidios obtenidos y los papers publicados.
Hace 12 años dejé de trabajar en la cátedra, pero seguimos colaborando académica y científicamente. Siempre actualizada, dispuesta a aprender y a no perder el ritmo. En esta etapa la descubrí como excelente anfitriona y prestigiosa chef. Ahora no me enseña a aislar y a analizar lípidos, pero me pasa recetas que nunca dejo de ensayar en mi cocina.
Premiar a la Dra. Pasquini por su trayectoria en el ámbito de esta casa de estudios, es reconocer su invaluable aporte a la formación de recursos humanos y a la consolidación de líneas de investigación destacadas a nivel nacional e internacional. Pero más importante aún, es celebrar a quien dedica su vida incansablemente a transformar la realidad.
Dra. Laura Morelli
Dejar un comentario