Recientes estudios confirman que los dolores musculoesqueléticos forman parte de los síntomas más frecuentes asociados a la infección por COVID-19 y pueden presentarse hasta en el 50 % de los pacientes. Los dolores articulares y musculares se presentan tanto en la fase aguda como meses después de haber finalizado la infección. Es incesante la búsqueda de nuevas alternativas terapéuticas para paliar estas condiciones.


